viernes, julio 14, 2006
Flores Rotas
Justo después de que su última amiga (Julie Delpy) lo abandona por su insufrible pasividad, el cincuentón Don Johnston (Bill Murray) recibe una carta que le informa que un hijo ignorado de 19 años lo anda buscando. La noticia no lo saca del inmovilismo, pero su vecino, el hiperventilado inmigrante etíope Winston (Jeffrey Wright) se entusiasma tanto que le diseña un itinerario para que visite a las cinco ex novias entre las cuales podría estar la madre del joven errante.
Don inicia su periplo sin emoción alguna. Su primera escala es la casa de Laura (Sharon Stone), una energética mujer que enviudó de un corredor de autos y que tiene una hija adolescente, Lolita (Alexis Dziena), perfectamente dispuesta a ofrecerse al visitante.
La segunda es Dora (Frances Conroy), casada con un corredor de propiedades y habitante de un condominio tan elegante como frígido. Invitado por el matrimonio que nunca pudo tener hijos, Don se queda para contribuir a una de las cenas más tediosas y depresivas de la historia del cine.
La tercera es Carmen (Jessica Lange), una "comunicadora de animales" que atiende mascotas de gente opulenta y que está bajo la protección de su solícita secretaria (Chloe Sevigny), evidentemente lesbiana. Carmen estuvo alguna vez casada y tuvo una hija.
Cuando llega a la cuarta mujer, Don está tan desconcertado como al comienzo. Penny (Tilda Swinton) vive en una cabaña rodeada de viejos motociclistas violentos y no quiere saber nada de Don, excepto que le den una buena paliza.
Al final del trayecto tras pasar a visitar la tumba de la quinta, Don no tiene una respuesta a su pregunta principal, pero ha cruzado un repertorio de tipologías femeninas, y algo de ese mundo parece haber removido un punto remoto de su adormecido interés.
Don es uno de los protagonistas clásicos del cineasta Jim Jarmusch: un hombre desencantado, sin lugar, sin estímulos, desprendido y desintegrado. Un solipsista, pero no por enfermedad ni por elección, sino por rendición y descarte.
Los personajes de Jarmusch viven y traducen el ennui: su percepción del vacío ha derivado hacia una forma absoluta de tedio. Mediante su distancia radical respecto de toda agitación humana, se han convertido en sujetos "sin atributos" y caminan sin retorno hacia la nada. Lo que ha gatillado esa falta de entusiasmo puede parecer diferente en cada una de las películas, pero en la última línea se trata de lo mismo: la vida.
Es una idea atractiva, post- existencialista y posmaterialista, que encaja bien con cierta sensibilidad para la cual el distanciamiento tiene un valor intelectual por sí mismo. Pero hay que admitir que es un motivo muy limitado desde el punto de vista expresivo, por no hablar del riesgo de que tanta exploración del tedio se aproxime a producir lo mismo: cine tedioso. Así ha sido una parte del cine de Jarmusch, y si Flores rotas se para mejor es precisamente porque esa pequeña chispa que se despierta en Don ante la posibilidad de encontrar a su hijo parece ofrecerle un también pequeño sentido a su vida.
BROKEN FLOWERS
Dirección: Jim Jarmusch.
Con: Bill Murray, Julie Delpy, Sharon Stone, Jessica Lange, Tilda Swinton.
Duración: 105 minutos
Ascanio Cavallo.
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1 comentario:
que buen blog, sin duda un gran espacio ñoño
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